Comunicado de Legal Sol acerca del archivo de las sanciones contra nuestras activistas

Una pequeña gran victoria contra la ley mordaza: recuperados 12.000 euros en sanciones por oponerse a la industria de la guerra
Archivados diecinueve procedimientos sancionadores contra activistas antimilitaristas
Estamos de celebración. Por primera vez en mucho tiempo, han sido estimadas unas alegaciones presentadas por activistas sancionadas, quedándose la Delegación de Gobierno sin recaudar los 11.419€ que reclamaba como castigo por ejercer derechos fundamentales. Felicitamos de corazón a las activistas de Desarma Madrid, que esta vez han logrado eludir la factura represiva que suele suceder al ejercicio del derecho a disentir. Lo celebramos por partida doble, además, al constatar que la mayoría de ellas forma parte de la Plataforma por la Desobediencia Civil, que con su práctica cotidiana y su necesario discurso, lleva años denunciando la criminalización de la protesta mediante
la imposición de sanciones arbitrarias.
El 14 de marzo de 2017, diecinueve activistas participaron en una acción de protesta noviolenta a las puertas del IFEMA, donde se celebraba la feria de armamento HOMSEC. La acción consistió en desplegar una pancarta con el lema ‘Desarma Madrid’ y rociarse con pintura roja, simbolizando la sangre vertida gracias a los señores de la guerra que paseaban por ese obsceno foro. A los pocos minutos, varios vehículos policiales se personaron en el lugar y, sin mediar orden de disolución alguna, comenzaron a arrastrar a las personas que se encontraban en el suelo o sujetaban las pancartas. Cuando fueron agrupadas, les solicitaron su documentación. Las diecinueve personas indicaron que no la llevaban; afirmaron, además, que estaban dispuestas a identificarse verbalmente,
pero este hecho fue ignorado por los agentes. Las activistas fueron trasladadas en furgones, esposadas por parejas, a la comisaría de Hortaleza.
Al poco tiempo, recibieron en sus domicilios una sanción por infracción de desobediencia, por una negativa a identificarse. Al acceder al expediente, supimos que también habían iniciado un procedimiento penal, archivado bajo el argumento de que la acción “se enmarca dentro del ámbito de la libertad de expresión”. Los tribunales parecían tenerlo más claro que Delegación de Gobierno.
Ante esta situación, decidimos conjuntamente plantar batalla, y redactamos las
correspondientes alegaciones, hasta en dos ocasiones por cada compañera sancionada, en base al siguiente argumentario:
• Aunque nuestras compañeras promueven la desobediencia civil, en esta ocasión no pudieron ni siquiera ponerla en práctica, pues no pudo haber desobediencia cuando no se formuló orden alguna por parte de los agentes, que disolvieron la protesta fuera de los supuestos legales establecidos para ello. Tampoco pudo haber desobediencia a identificarse, pues no podían entregar lo que no portaban. Además, la Ley Mordaza no exige que se deba portar la documentación en todo momento; lo que exige es que se muestre a requerimiento de los agentes de la autoridad.
• La jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dicho por activa y por pasiva que no se puede sancionar a manifestantes pacíficas, y que no se puede disolver manifestaciones no comunicadas cuando no hay alteraciones graves del orden público. Dice, además, que sancionar en estos supuestos produce un “efecto desaliento” que disuade de ejercer derechos fundamentales.
• Cuando la Administración sanciona, tiene que probar las acusaciones (es eso que se llama “presunción de inocencia”). En este caso, aunque aportamos fotos y testigos, lo único que consideraba al inicio la Delegación de Gobierno es eso que se llama “presunción de veracidad”, por la que la versión de la policía vale el más que la tuya.
La Delegación de Gobierno nos contestó uno a uno a nuestros argumentos; por primera vez después de varios miles de alegaciones en estos años parecía que se las habían leído. Dijeron que, por mucha prueba que presentáramos, esto es lo que había; y que, si no nos parecía bien, que nos fuéramos a los tribunales; que los derechos hay que ejercerlos dentro de la ley; y que mencionábamos un montón de sentencias europeas que no se habían leído, ni pensaban leer. Que mantenían las sanciones, vaya.
Volvimos a la carga, jurisprudencia va, jurisprudencia viene. Y, como en tantas ocasiones nos demostraron las compañeras que nos precedieron en la lucha por los derechos civiles, la persistencia se mostró como una estrategia pacífica eficaz. Finalmente, estimaron las alegaciones con una anodina línea, diciendo exactamente eso, que estimaban las alegaciones. Sospechamos que lo hicieron con la esperanza de no volver a recibir nuestras obstinadas letanías repletas de jurisprudencia, multiplicadas por diecinueve.
Toparon con hueso duro de roer: si algo hemos aprendido de las redes de solidaridad
antimilitaristas, es que sólo haciendo piña se puede revertir el proceso. Durante todos estos meses de sanciones activas, las compañeras que realizaron la acción, repartidas hoy por todo el Estado, han sido incansables a la hora de recopilar información, de entregar y recoger papeles, de animar y animarse mutuamente, de animarnos y apoyarnos, de festejar pese al intento de impedirlo, y de no dejarse atrapar por aquello contra lo que siempre plantaron cara.
Si la represión trata de acallarnos, desmoralizarnos y doblegarnos; la solidaridad, la alegría y el apoyo mutuo son las mejores herramientas que tenemos para resistirla.
Seguimos,
Comisión Legal Sol

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Los activistas que protestaron en la feria de armamento HOMSEC vencen la Ley Mordaza

Los activistas que protestaron en la Feria de armamento HOMSEC vencen a la ley mordaza

El Juzgado archiva la causa contra los activistas, que se enfrentaban a multas que sumaban cerca de 11.500 euros, al no considerar probadas las acusaciones por parte de la Policía.

19 ACTIVISTAS MULTADAS A PAGAR 11.419 € VENCEN A LA LEY MORDAZA

Diecinueve activistas desobedientes, detenidas por la Policía por protagonizar una acción directa noviolenta contra la celebración de la 6ª edición de la feria armamentística internacional HOMSEC (IFEMA, Madrid, 14 de marzo de 2017) han conseguido desmontar los argumentos policiales y eludir, así, el pago de una multa que ascendía a esta cantidad.

La Feria de Armamento fue rechazada en un Comunicado firmado por más de cien colectivos y organizaciones de todo el Estado, promovido por la plataforma Desarma Madrid. Se exigía a IFEMA la cancelación del evento. Ante su celebración, una veintena de activistas pertenecientes a Alternativa Antimilitarista-MOC, la Plataforma Desarma Madrid, Ecologistas en Acción, Yayoflautas, BDS Madrid y Mujeres de Negro desarrollaron ante las puertas del recinto ferial una vistosa acción noviolenta de protesta.

La Policía trató de inculpar por la vía penal a dichas activistas. Desestimada por el Juzgado, la Delegación del Gobierno, en aplicación de la Ley Mordaza, comenzó el penoso proceso administrativo, cuyo único fin es reprimir, amedrentar, y así desanimar a la gente a recurrir las multas, pero no nos desanimamos. Les plantamos cara y gracias al apoyo de Legal Sol, que asumió generosamente nuestra defensa, la causa se ha archivado al no poderse demostrar las mentiras, recurrentes, esgrimidas por la Policía en los correspondientes atestados. Es posible vencer a las Leyes Mordaza si estamos organizadas. Incluso, como es el caso, todavía en vía administrativa, después de dos tandas de alegaciones y declaraciones testificales.

Celebramos esta victoria contra las injustas y antidemocráticas Leyes Mordaza, que en este caso intentaban acallar la denuncia del militarismo y del importante incremento del gasto militar. Recordamos que el gasto del Ministerio de Defensa supone más del 2% del PIB, y es una mínima parte del gasto militar real del Estado español, que en 2018 ascendió a 23.577´96 millones €. Si a estas cifras añadimos lo presupuestado para control social y el gasto para el mismo fin que las Comunidades Autónomas aportan llegamos a más de 32.000 millones € anuales.

Si la ciudadanía dejásemos de financiar el gasto militar, las guerras desaparecerían. La desobediencia y la no colaboración se erigen como baluartes en la defensa de los derechos humanos. La guerra empieza aquí, y aquí debemos pararla. Por ejemplo, mediante la Objeción Fiscal a los Gastos Militares; o denunciando el militarismo; o desobedeciendo a las leyes que lo sostienen, como estamos viendo en los puertos del norte del país, donde decenas de personas se niegan a colaborar con el envío de armas a Arabia Saudí; un ejemplo, por cierto, bien distinto al de Cádiz, que construye en sus astilleros las corbetas que llevaran la muerte a la población de Yemen.

Hoy, más de un año después de la acción noviolenta contra HOMSEC 2017, queremos tener un cariñoso recuerdo y mostrar nuestro agradecimiento a las activistas que la desarrollaron, las personas que nos apoyasteis y apoyáis, y a quienes, en fin, continúan luchando por un mundo desmilitarizado y en paz.

Nuestro propósito, como ya adelantamos, es que la 7ª edición de HOMSEC (2019) no llegue a celebrarse. Por ahora, HOMSEC 2019 no está programada ni se la espera. Y si llegara a celebrarse, allí estaremos, para recibirles.

Seguiremos informando.

Para la guerra: ¡Nada!